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Un palo, una navaja y cierta dosis de paciencia…


Poco a poco, sin proponérmelo, me encontré tallando bastones con este tipo de motivos. Al principio usaba una simple navaja y más tarde comencé a utilizar un cutter de hojas intercambiables. Cuando Miguelín, mi padre, vio que era capaz de tallar estos bastones, comenzó a proporcionarme ramas bastante rectilíneas de chopo. Los conseguía en las podas anuales que hacían en el camping ‘Chopera de Coto Rios’, en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas (Jaén-España), donde mi padre pasaba acampado tres meses al año. Recuerdo que a mitad de los años 90, cuando Indurain reinaba en el ciclismo mundial, un rayo derribó un gigantesco chopo en los Llanos de Arance, por donde serpenteaba un joven río Guadalquivir. La copa cayó muy cerca del cauce. Y mi padre, hacha en ristre, extrajo una buena brazada de futuros bastones.

Miguelín ya murió, pero me quedan algunas ramas de chopo cazorleño que él cortó para mi. Poco a poco las tallaré… será un honor hacerlo en su recuerdo.


La pequeña talla de Alejandro dice: «¡Se inteligente!»… y siempre la llega consigo, allá donde vaya.



Dos caritas tiene la talla de de Chani-Ángel. El resto es una fronda abigarrada de hojitas… El palo se apoya en un trozo de ánfora romana del Alfar de Fadricas del siglo I (aún sin excavar), en la costa oeste de la vieja Isla de león (San Fernando – Cádiz) Junio de 2010

Esta es la talla del verano 2012. Retomo el cuter con nieta, con expectativas de una jubilación voluntaria… Fueron unas vacaciones caseras y dieron para terminar este palo. Dos años de trámite. Es el palo de Maribel «la secre»… ya sabemos que no hay mejor recompensa que el reconocimiento sincero.


El palo sin amo espera un pedestal desde el aciago agosto de 2010.

La talla de Maribelita tiene cinco caritas… me dijo que para olvidar la proposición indecente que le hice hace 40 años se lo tenía que regalar. Faltaría más… pero conste que la niña se merecía tal proposición. Málaga es su hogar.

La talla de Quique y Blanca reposa junto a la urnita de las balas, en Córdoba, la sultana y mora.

Mi palo de caminar… pero jamás lo he usado en el campo porque me da pena estropearlo. Su frase es la contundente bofetada de Galileo Galilei: «Epur si muove»


Dos caritas en bastón de Kike y Marga. Originalmente era un bastón comprado en cualquier sitio… sinceramente pienso que ahora sí es un bastón singular.

La dulce MariCarmen recibió esta talla de su yerno Milan. Aún recordaba, aún pensaba que las cosas tienen una historia detrás… Ahora vuelve a estar en mi poder porque ella no sabe qué es. Ahora vigila el orden y concierto de mis libros, y cada vez que lo miro, recuerdo a la dulce MariCarmen.

Cuatro imágenes tiene la talla de IsaMari… talla que iba a ser para Olimpia. Era parte de un bastón de 150 cm, pero lo partí en 2006 vareando almendras robadas en la sierra de Málaga… el señor me castigó.

El tarugo de Laura y Joaquín está tallado en chopo… es un noble azteca que reposa en el salón de su casa, en San Fernando, la vieja Isla de León. España.

Septiembre de 2005. El mejor regalo es el que contiene algo de uno mismo… La Talla de Elenita es de chopo. Crecía en el llano de Arance, Sierra de Cazorla, España. Hoy reposa en Tenerife, junto a Elenita y su nieto, hijo de David, nieto de Cóico… El Palo de Elenita no tiene frases grabadas en la corteza… pero se leen.

Migelín era mi padre. El primer bastón que le tallé se quemó. No quedan imágenes de él.
Este de la izquierda le sobrevivió y lo utilizó para caminar con su hermano Salvador por la Sierra de Cazorla que tanto amaba. El bastón de Miguelín dice: «Niños, pronunciad bien las ese: cáscaras de higos, cáscaras de nueces»…era la frase que le hacía decir su padre para que marcaran su acento de Albacete.

Es el bastón de Salvador, el tío Chico, hermano de Miguelín, mi padre. Ambos daban largos paseos por la sierra de Cazorla. Se lo tallé en las tardes de verano, hace ya muchos años, mientras Indurain ganaba tour tras tour, y nuestros hijos crecían… es una talla muy primitiva, con rasgos que recuerdan tallas románicas. Este bastón tal vez aún camine por la sierra de cazorla…

Varias de las caritas que tallé en el bastón que utilicé durante el Camino de Santiago, en Septiembre de 2003. Se quebró por el cuello de una de las caritas y actualmente está pegado: no se puede utilizar para caminar. Cada día, cuando mi compañera y yo llegábamos al albergue, cansados, después de la ducha y puesta de limpio, me sentaba en la puerta y tallaba… se formaba un corro de peregrinos en torno al palo, y charlábamos de mil cosas, casi todas relacionadas con las circunstancias del Camino.

El rey gótico de Fedra y Alberto es una talla itinerante, ha vivido en Pancorbo, cerca del país vasco, en Galicia, en Cádiz… San Roque. Es un rey gótico viajero.

De Ángeles y Juan Ramón he aprendido muchas cosas y yo apenas he podido entregarles este bastón que anda por Sevilla. Está tallado en la rama de un chopo que aún vive en el tramo alto del Guadalquivir, entre la Cerrada del Utrero y la cola del embalse del Tranco.

El Tarugo tallado de Kike Niño ya lo es de Laurita. Anduvo por Córdoba y ahora ve los carnavales de Cádiz…

Ella no lo sabe, pero este bastón en madera de chopo lo tallaba para mi comadre Conchi… pero, para su desgracia, mi suegra se sentó encima de él cuando estaba a medio tallar y lo quebró por la mitad, justo por el cuello de una de las caritas. Aunque lo recompuse y lo medio arreglé, no quedó bien y lo olvidé. Mi querida comadre Conchi sigue sin un palo de Milan. Algún día puede que tenga uno…



Mi hijo Álvaro quiso que en su bastón se leyera una frase en la lengua élfica de Tolkien. decía ‘Auré entuluba’… que significa: Siempre amanece de nuevo

En el tótem del salón de mi casa está grabada la frase: «DONDE HAY MILAGROS FLORECEN IDIOTAS»

Figuras del enorme bastón de Kike y Marga. Fue uno de los primeros bastones que tallé, tiene bastantes años… hoy reposa en una esquina del salón de su casa en Chiclana de la Frontera. Si un día entra un ladrón, Kike le rompería el palo en la cabeza, tiene mi permiso. Guille, el hijo menor de Kike y Marga, nació en nuestro coche mientras corríamos con Marga hacia el hospital. Era una noche de febrero de 1986

Es el totem del Laboratorio de Pólvoras. La corona del rey gótico es una abrazadera para cerrar una inoportuna grieta. Ahora está en poder de Carlitos Moreno Beamud, un auténtico mago… A la derecha, una vez reparado por el mismo Carlitos, que le cosió la brecha trasera con cariño y paciencia… luego lo colocó en el salón de su casa. Gracias, tío.

Las dos caras del Palo de Alicia… Por Galicia descansa esta vieja talla.

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