Y uno se pregunta ingenuamente… ¿CUÁLES SON LOS LÍMITES MORALES DE UNA MIERDA NARANJA que dice sin complejos y sin pudor: «Me atraen las mujeres bonitas (…). Y cuando eres una celebridad te dejan hacer lo que quieras, puedes hacer lo que quieras (…). Agarrarlas por el coño. Puedes hacer de todo»?

Con estos muebles morales ¿hay algo que esta mierda naranja no pueda justificar si se le antoja? ¿Hay algo que no pueda ejecutar si apela a lo que estos imbéciles llaman su seguridad nacional?
¿Y qué decir de una sociedad que ha elegido voto a voto a este despreciable espécimen como su representante? ¿Qué se puede decir de las sociedades que elijan a especímenes con la empatía de un saco de ladrillos para que los gobierne?
¿O qué podemos decir de una sociedad que compra y vende su democracia con dólares, euros, rublos o juanes? ¿Qué decir de una comunidad global que es incapaz de decir abiertamente lo que piensan de este homúnculo (y los de su calaña, actuales y futuros) y se pliega ante el inmenso poder militar que lo sustenta? ¿Qué mierda de mundo tenemos ahora?

Totalmente de acuerdo contigo, pero lo mas grave es que ese ser repugnante tiene adeptos hasta en España, e increiblemente en toda europa. Nos va a llevar a una guerra mundial y la derecha y la extrema, que en españa van juntas, no parecen darse cuenta.
Por cierto, echo en falta tu antiguo blog de Villajovita. Lo leí con fruición hace creo que más de una década y lo tenía en mis favoritos de Google. ¿Ya no es posible encontrarlo?.
Soy un Barcelonés que hice la mili en el RAMIX en 1977 de ceuta y conocí en mis paseos el barrio.
Un saludo Milan
Saldudos, Alberto. Espero que la vida te trate bien… ese blog que recuerdas sirvió para recoipilar información de la memoria común de un montóin de niños (niños que hoy somos setentones). Y fruto de todo eso fue un llibro (Crónicas de Villajovita) que actualmente está agotado, pero que hemos liberado y se puede leer íntegramente en esta dirección: https://villajovita.wordpress.com/ Un abrazo, Alberto. Y, visto lo que vemos, más nos vale que miremos hacia donde encontremos momentos de bienestar…