La prima Hermi

El 17 de diciembre de 2025 falleció Hermi, un ser humano especial. Ya sé que no existen dos seres humanos iguales, que cada uno de nosotros es especial a su manera, pero Hermi era especialmente especial. Cada cual construye o interpreta el mundo como puede o como le dejan y la mayoría aceptamos los mismos códigos para interpretar la misma realidad… y de esa manera, uniformando la manera de interpretar todo, parece que medio nos entendemos.


Pero Hermi a veces estaba al margen de estos criterios y eso la hacía extraordinaria… más generosa, más desprendida, más cariñosa. Personas como Hermi nos enseñan a entender lo mediocre que es una sociedad uniformada, sin estridencias; lo triste que es una línea recta, sin curvas que la hagan inesperada; lo aburrido de una vida en silencio, sin música de fondo que te haga dar saltos o caer en la melancolía… y entonces, los que prefieren una vida mediocre, los que buscan la linealidad o el silencio no entienden a los seres humanos como Hermi, esa persona notable (absolutamente al margen de la mediocridad), sinuosa y con ángulos en todos los ámbitos de la comprensión, y repleta de música… Hermi es esa persona que se sentó a meditar con los sioux, en torno a una hoguera, en no sé qué sitio de Estados Unidos; que viajó por la India y sudáfrica, caminó por Liverpool y entró en the Cavern, que degustó decenas de garitos de jazz por muchos países…

Sí, Hermi, ese ser humano singular, extraordinario. Parte de lo que somos está enriquecido con partículas que ella fue dejando… mi querida prima.

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