Artistas de lo posible y Miserables de la política


A veces la política es realmente el arte de lo posible… tómese el caso del Alakrana, un barco atunero español abordado en el Índico por piratas somalíes. Unos pocos criminales armados y amantes del botín inmediato, que apenas tienen su vida para perder; sin catadura moral, iletrados, que se colocan periódicamente con raciones de drogas estimulantes… Para colmo, son individuos que no obedecen a intereses propios; los pobres deben ser marionetas en manos de algún grupúsculo difícil de identificar en mitad de un país inexistente… Sólo piden dinero a cambio de la vida de los tripulantes del barco. Sencillo, es un viejo asunto que se viene ensayando desde que empezó la historia. Sí, sencillo y con todo son capaces de poner en jaque a cualquier Estado de Derecho… España, Alemania, Japón, Grecia, etc.

Súmese a esto la prioridad del político amenazado para salvaguardar la vida de los tripulantes por encima de otras consideraciones… eso sí, sin traspasar abiertamente los limites de la ley. Y súmese a esto la imposibilidad legal del político amenazado (en este caso el gobierno del presidente Zapatero) para pagar un rescate y la dificultad del armador (y supuesto pagador del rescate) para encontrar por sí solo los cauces adecuados para hacer llegar el dinero a los secuestradores.

En estas condiciones, el trabajo primordial de cualquier gobierno es evitar la muerte de los secuestrados, y para eso es necesario abrir cauces adecuados (con la complicidad de embajadas, gobiernos y opositores, señores de la guerra, inteligencias extranjeras, etc., etc., etc.) para que luego alguien haga llegar el dinero a los piratas sin la explícita complicidad del gobierno… Esto es una auténtica filigrana cordobesa, y es lo que hacen y harán todos los gobiernos que se encuentren en tesitura semejante. Si en alguna ocasión la política es el arte de lo posible este es un buen ejemplo…

…lo otro, la oposición que despliega el Partido Popular frente a esta actuación no es el arte de lo posible, es el arte de los miserables… entre otras cosas porque saben perfectamente que ellos harían exactamente lo mismo y porque entresacar votos a fuerza de denigrar las instituciones del estado es de miserables y de tontos.

El Partido Popular y todos sus votantes se merecen mejores dirigentes.




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